La casa maragata (III)

El Yugo Maragato

La casa en la Maragatería del Duerna  estaba formada por una parte delantera, de una planta generalmente,  en la que se abrían unas puertas carretales que daban acceso al portal y desde aquí al corral desde el que se pasaba a la vivienda de dos plantas, a las cuadras y al pajar. En el portal, a un lado se alojaban el carro, los arreos de labranza y aparejos de la pareja de vacas y al otro era el lugar de paso de los moradores de la casa. Al corral daba la puerta de la cuadra donde se alojaban vacas, caballo, cerdos y gallinas. Allí, en un rincón, unas tablas separaban la pocilga para los gochos, en otro una tabla a modo de rampa conducía a un repisa adosada a la pared, el gallinero, donde las gallinas se refugiaban al llegar la noche; en la misma pared había unos nichos, los niales (nidales), donde se alojaban las gallinas para poner sus huevos o incubar los pollos; en otro muro se hallaban los pesebres provistos de unas cadenas con las que se amarraban las vacas por sus cuellos y, algo apartado, el pesebre del caballo. Cuando había que ir al trabajo las reses salían al corral, se les ponía las mullidas sobre la cabeza, se colocaba el yugo sobre ellas y con las cintas de cuero incorporadas en él (cornales) se fijaba fuertemente  la cabeza de cada animal aprovechando los muñones que tenía previstos el yugo para tal fin, es decir se uñía (uncía) la pareja. Una vez uñida se incorporaba al carro y, levantada la pértiga hasta que tocaba el yugo, con el sobeo la pértiga y el yugo se ataban fuertemente aprovechando los zonas que al efecto ambos tenían.

El Yugo Maragato

El Yugo Maragato

Otro departamento que completaba la vivienda era el pajar, con un boquerón (ventana grande) al exterior para introducir la hierba o la paja  y una puerta hacia el portal o el corral para suministrar el alimento a los ganados.

La vivienda, generalmente de dos plantas, ocupaba otra zona del corral. En la planta baja se hallaba la cocina, la despensa, la panera (silo del grano) y la escalera (a veces en exterior) que conducía a la planta superior. En esta, que era una sola sala en principio, se hallaba la habitación del matrimonio y en el resto dormían los hijos, con una salida al corredor.

En ocasiones las casas eran tan amplias que también albergaban las cuadras de las ovejas, con acceso igualmente al corral. La mayoría de los vecinos alojaba el ganado lanar en casas más alejadas, en la periferia de la localidad. El complejo de la casa se completaba con una huerta (cortina) que le proporcionaba diversos alimentos.

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